INSÓLITOS MAESTROS (PARTE - I): J.R.R TOLKIEN Y SU JOVEN HOBBIT

Con este mítico personaje de la literatura fantástica iniciamos para ustedes la publicación de nuestra sección, de nuestro DOSSIER, de nuestro volumen, llámese como deseen: "INSÓLITOS MAESTROS" (escritos extraídos de mi libro Apuntes Convocados, escrito el 2008). Impulsado y embriagado por esa extraordinaria majestuosidad que envuelve a la literatura puede dar vida a un sin fin de historias, a un sinfín de ficciones; ciertas o mágicas en su interior se entrelazan noblemente personajes y paisajes que en nuestros más insondables sueños, lindan en la frontera de lo imaginario. Así pues las mentes de eximios escritores han dado vida a un sin fin de fantásticas obras, como el del insólito John Ronald Reuel Tolkien.

Autor de fantásticas narraciones

Hurgando por algunos archivos que detallan su existencia descubrí que vivía en una casita, a la sombra de los colegios de la muy gótica universidad de Oxford y que prestaba una atención distraída a los acontecimientos de su tiempo, negándose meticulosamente a leer los decadentes periódicos de su tiempo. Y es que el mundo contemporáneo tenia para él muchísimo menos interés, que el de las antiguas literaturas sajonas, germánicas y celtas que enseñaba en Oxford; mucho menos realidad, incluso, que las mitologías que inspiraron en él, una obra sin precedentes.

El señor de los anillos, germinó no en los mejores ambientes que cualquier escritor desee para iniciar su travesía. Pues no, Tolkin en medio de trincheras, tanques, rifles polvo y muerte, dio inicio a tan asombrosa historia, durante su combate como soldado en la primera Guerra Mundial. Obra que lo convertiría en uno de los escritores más famosos de la segunda mitad del siglo XX y que posteriormente fue llevado a la pantalla grande por el dibujante americano Ralph Bakshi.

La obra de Tolkien resucita todo un universo legendario de los pueblos europeos: magos, elfos, caballeros de armas rutilantes, hadas, gnomos y toda clase de criaturas folklóricas, entre las que sobresalen los maravillosos “hobbits” con los que su creador se identificaba de buena gana, y que a sus ojos encarnaban una vieja Inglaterra desaparecida para siempre en su visión.

Perspicaces escritos que toman elementos de las sagas escandinavas, de las narraciones de la tabla redonda y de los sombríos crepúsculos de la mitología germánica. Donde capta la nostalgia de aquellas verdes campiñas en las que le resultaba tan agradablemente contar historias junto al fuego. Para que sólo de vez en cuando dejara su Inglaterra para escapar a Irlanda y pasear por las colinas de Wicklow.

Los que han leído a Bilbao el Hobbit, de El señor de los anillos o del Silmarillion, sus tres principales obras, indudablemente han descubierto lugares quiméricos y fascinantes, de personajes oscuros y tiernos, de razas que desbordaría la imaginación de cualquier antropólogo. Por ello nunca podrán olvidar a la dama Galadriel, reina de los elfos, ni al desconcertante Ton Bombadil, habitante benéfico de los bosques, ni a todos y cada uno de los componentes de la Comunidad del Anillo.

Posteriormente me di con la sorpresa que serios exegetas de la obra no ha dejado de mencionar los parecidos que hay entre la Tierra Media, escenario de las titánicas luchas de El Señor de los Anillos, y la región de Hallstatt, en Austria., que fue el hogar originario de la civilización Celtas comienzo de la edad de hierro. O el bosque que se extiende al noroeste de la entrañable Tierra Media Lothloriem que fueron el punto de partida de las primeras grandes migraciones indoeuropeas.

En fin hay una serie de escritos que hablan de Tolkin, pero lo seductor a la que nos expone la obra, nos sumerge en edades en que los hombres tenían poderes que eran propios de los dioses, en el que los árboles hablan a los animales y en que las entrañas de la tierra están pobladas de maléficos y horribles monstruos. Imaginario que Tolkin produjera hasta un 2 de septiembre de 1973. Día en el que el narrador ingles se llevara con su muerte miles y miles de historias que una existencia bien aprovechada le había permitido contarnnos.

Llevada a la pantalla grande

Como es sabido las grandes obras literarias muchas veces han sido llevadas a la pantalla grande, pues bien Tolkien no sería la exepción y su obra: El señor de los anillos, fue adaptada y llevada al cine, todo un trabajo extraordinario de los cineastas para recrear esta obra. La que al final término siendo una trilogia fantástica del cine. Aqui solo los dejamos con el primer trailer de la trilogia del señor de los anillos: La comunidad del anillo, como para traer recuerdos de escenas maravillosas a la mente de cuando vinos esta saga, y que mejor si nos lleva a verla otra vez o mejor aun si leemos el libro que sin lugar a dudas contiene escenas y personajes que en la pelicula no se pudieron integrar, por obvias razones de tiempo.

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